Nunca le tuve miedo a ir en avión. Más bien al contrario, el de la aviación ha sido siempre un mundo que me ha apasionado, y, como tantos otros, de niño uno de mis sueños fue el de ser piloto. Sin embargo, en los últimos tiempos sí que he empezado a tenerle un cierto respeto a lo de surcar el aire dentro de una lata con alas. En especial, a raíz de dos gravísimos accidentes; el de Air France que cayó en el atlántico, y, cómo no, el de Spanair en Madrid. De hecho, fue tras ver las imágenes del avión estrellado en Barajas, cuando empezó a torcérseme el gesto a la hora de subirme a una aeronave. Un gesto, que hoy finalmente se ha torcido del todo, y que creo que, visto lo visto, tardaré bastante en recomponer.
Ha sido sobre las doce del mediodía. Estaba en el trabajo, cuando de repente he empezado a oír unos tremendos truenos, lo que me ha extrañado, pues el sol era radiante y nada hacía presagiar una tormenta veraniega. Además, los truenos eran irregulares, como si del sonido del tubo de escape agujereado de una motocicleta se tratara, sólo que amplificado por mil. Al mirar a la calle a ver que podía ser, me he sorprendido al ver a toda la gente mirando hacia el cielo y señalando con el dedo. Y no solo eso, sino que incluso eran varios los vehículos que paraban en mitad de la carretera y se bajaban a mirar también. De inmediato, he intuido lo que pasaba.
Situado en Playa d’en Bossa, una de las zonas turísticas más importantes de la isla, el almacén en el que trabajo está bastante cerca del aeropuerto de Ibiza. Tanto, que todos los aviones que aterrizan en el mismo entrando por dicha playa pasan relativamente cerca de nosotros. Tal es así, que incluso en su día, allá por los setenta, se acabó derruyendo un hotel que estaba en construcción a escasos quinientos metros de donde estamos nosotros, al ser su estructura demasiada alta y poner en peligro la seguridad aérea. De ahí, que al ver a la gente mirando al cielo asustada, y sabiendo como sé lo cerca que estamos del aeropuerto, se me pusiera el corazón en puño al pensar en lo que podía estar pasando.
Y no me he equivocado. Al salir a la calle y mirar yo también hacia arriba, lo que he visto me ha helado la sangre. Un avión de pasajeros (un Boeing-738 de la compañía Jet2 con destino Manchester, como he leído después) era el causante de tal estruendo, y de su motor derecho salían unas llamaradas tremendas, lo que, salvando las distancias, me ha hecho recordar aquellas imágenes finales del Concorde antes de estrellarse. Además, el avión parecía ir descendiendo, lo que por un momento me ha llevado a pensar en que acabaría amerizando (cuando no estrellándose directamente). Al final, y tras perderlo de vista a causa de los hoteles que tenía delante, al no oír nada he supuesto que los pilotos habrían conseguido dominar la situación y que darían la vuelta para aterrizar de nuevo en Ibiza, lo que no ha sido así, sino que han preferido hacerlo en Mallorca.
En cualquier caso, y pese a que gracias a Dios no ha sucedido nada , el miedo que he pasado pensando en que ese avión podía explotar en el aire o estrellarse en el mar, y el miedo que me imagino habrán pasado las ciento ochenta y seis personas que iban dentro, va a hacer que a partir de ahora recapacite un poco sobre lo de volar tan alegremente en avión.
Por lo menos, hasta que empiece de nuevo la Liga, y la pasión por el Espanyol se anteponga a este miedo que me está entrando a volar en avión, claro, que las prioridades son las prioridades y a estas no hay miedo que las detenga.
P.D. Edito para insertar un vídeo sobre este suceso (que aunque no es gran cosa, si deja ver parte de lo sucedido), así como este enlace con las opiniones de los pasajeros;
7 comentarios:
Ostras,,,aquí nadie ha dicho nada, ni la Vanguardia , ni nada...debe de ser que no quieren espantar al turismo ¡¡¡¡
nada nada,cuando tengas que venir para aca a ver a nuestro espanyol ,coges una barca y unos remos y sin problemas jajajajajaja..........aunque tendras que salir lo minimo una semana antes jejejejejeje...........saludos
Tema complicado el del avión, para mucha más gente de la que nos imaginamos.
Hola a todos.
Aunque estas noticias siempre sobrecogen, estadisticamente el avión es el medio más seguro para viajar, mucho más que el coche (que solemos coger tan alegremente).
No tengas miedo y vente al Ciutat de Barcelona ;o) .
César
No había escuchado nada de este suceso.
Espero que para los partidos importantes de nuestro Espanyol, puedas volar sin ningún miedo.
Que ganas de coger un avión me han entrado al leerte.....-:)
flMiquel, lo cierto es que estas noticias suelen pasar más bien de refilón. Supongo que, como tú dices, para no espantar al turismo.
Pericogranollers, ¿una semana dices? Salgo el sábado por la noche y el domingo por la mañana ya estoy ahí, ¿o tú qué te crees? ja ja ja.
Dani, a mi (ex)mujer, por ejemplo, es más difícil meterla en una avión que no a M.A. Barracus.
Cesar, yo sé que es el medio más seguro, pero cuando ves algo así... sobre lo del Ciutat de Barcelona, como que va a ser que no. Y no porque se juegue en media hora, sino porque encontrar billete en julio es misión imposible.
Albert, cuando haya que ir se irá, de eso que no te quepa la menor duda ^_*
Pericodelmasnou, lo siento ja ja ja ja.
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