La de este verano debe ser la pretemporada a la que menos caso le habré hecho en los últimos veinticinco años. En parte, porque ahora mismo en Ibiza (por lo menos en la casa en la que vivo) no se ve el canal "estándar" de Tv3, sino que el que se coge es uno internacional en el que no dan el fútbol, por lo que la única alternativa a la televisión es el ver los partidos a través del ordenador, lo que debido a la pésima calidad que, por lo menos a través de mi P.C., se percibe, hace que acabe declinando dicha opción, pues me pone nervioso el ver que las imágenes no van al compás del sonido, así como la poca definición de las mismas, lo cual, todo sea dicho, me evita el tragarme bochornosos partidos como el del otro día en el Sánchez Pizjuán, del que apenas si vi lo justo para que se me quitaran aún más las ganas.
Aunque con todo, supongo que el principal motivo de esta apatía futbolera que tengo ahora mismo no está motivada por la mala calidad de las imágenes, ni con el pésimo juego que demostró el Espanyol en Sevilla, sino que tiene que ver con un cierto hastío con todo lo relacionado con el fútbol en general. Y no es algo nuevo. De un tiempo a esta parte, cada vez estoy menos identificado con este deporte al que he adorado durante décadas, pero del cual tan sólo me está quedando ya el amor por mi equipo, desentendiéndome por completo del resto. Sobre todo, porque para los medios de comunicación el resto ha quedado reducido a tan sólo dos clubes, que son los únicos que parecen existir, y que bien estaría que abandonaran algún día la Liga española y se fuesen a jugar una europea, americana o asiática, allí a donde más les pagaran, pues, al fin y al cabo, esto se ha prostituido, de tal manera, que en la actualidad estos dos clubes son la versión futbolística de los Harlem Globetrotters, quedándonos para el resto el papel de comparsa que durante años ejercieron los Washington Generals.
Y es que, no nos engañemos, un campeonato en el que antes de empezar todo el mundo sabe que el título se lo disputarán entre sólo dos de los veinte participantes, y que mas de la mitad lucharán (lucharemos, me temo), por el único y triste objetivo de no bajar de categoría, pues como que no apetece mucho de seguir. Y la pretemporada del mismo, menos todavía.
5 comentarios:
Pocas veces había estado tan de acuerdo contigo. Al 100%.
Desgraciadamente, me pasa exactamente lo mismo. Cualquier partido de otras ligas me provoca más interés que la puta liga española.
Dani, ya tocaba que estuvieses de acuerdo alguna vez conmigo ¿no? ^_^
Psiko, pues como la huelga siga adelante si que nos vamos a tener que aficionar a otras ligas.
P.D. Tremedo el artículo de Crónica.
Lo cierto, y ayer se lo oi decir a Laudrup bien clarito, es que la Liga española presume de un nivel que no tiene. Vamos, presume porque los palmeros (as, marca, spor, m.d., SER, COPE...) así se encargan de repetirlo, pues a ellos les interesa que así se lo crea la gente, pero nuestra Liga, tal y como se está demostrando, es un gigante con pies de barro.
Totalmente de acuerdo contigo!! Entre todos, AFE, LFP, Federación, televisiones, se están cargando el fútbol... Solo piensan en ellos y su cartera... pero la cartera no se llena sin aficionados... y estos son los últimos que tienen en cuenta.
Cada vez veo y sigo menos futbol... y el que veo, de tercera. Que me busquen en el campo de la Pnya de Santa Eulalia, o del San Rafale... o igual este año algún día por Can Misses... o buscando otros deportes (el baloncesto femenino en Ibiza vale la pena seguirlo....)
Un abrazo!
Pedro, precisamente el otro día estuve viendo el Atlético Isleño - Peña Deportiva en Can Misses. A ver que tal le va al Isleño en la categoría. Espero que bien. No en vano, yo jugué allí toda mi vida, e incluso, diez años después de retirarme como juvenil, me reclutaron de nuevo para el primer proyecto que hubo de hacer un equipo en regional. Aquel no cuadró, pero mira por dónde este si eh.
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