martes, enero 31, 2012

No hay mal que por bien no venga

Dicen que no hay mal que por bien no venga, y suele ser así, aunque en algunos casos el bien sea tan poca cosa que no compense ni de lejos el mal. Viene esto a cuento, porque cuando vi que el calendario copero podía llevar al Espanyol a jugar una semifinal de Copa del Rey entre semana, empecé a mirar de seguida combinaciones aéreas que me permitieran ir y volver a Barcelona sin faltar ni un solo minuto al trabajo. Que nadie interprete esto como una falta de respeto al Mirandés, ni mucho menos, pues ni antes de empezar la eliminatoria, y ni tan siquiera después de aquella extraña remontada en la que volteamos el marcador en cinco minutos, di por hecho de que fuésemos a pasar nosotros, pero lo que si hice fue empezar a planificar un posible viaje, ya que en caso de habernos clasificado, en cuestión de minutos tendría que hacer dos reservas de avión en dos compañías distintas más una de hotel, por lo que era importante tener todos los datos a mano y bien claritos.

El caso, y retomando la entrada del post, es que el único vuelo que me permitía salir de Ibiza y llegar a barna a tiempo para el partido y sin tener que faltar en el trabajo era uno de la compañía Spanair que salía sobre las 18,00 horas. Incluso al principio la vuelta la tenía también mirada con otro vuelo de la misma compañía, pero un par de días después tuve que improvisar, pues ya no quedaban billetes para ese vuelo, lo que me obligaba a coger uno de Vueling y que salía una hora antes, con el madrugón que ello conllevaba. Lo curioso del caso, es que cuando vi que el de Spanair de las 18,00 horas era la única opción viable, no puede menos que recordar otro vuelo de la misma compañía que salía a la misma hora y que en su día cogí para ir a ver también unas semifinales jugadas por el Espanyol. En aquel caso, de Uefa y contra el Werder Bremen. Un vuelo aquel que me puso de los nervios ya incluso antes de montarme en el aparato, pues estuvo retrasado durante tanto rato que llegué a pensar que no llegaría a tiempo de ver una semifinal con la que había estado soñando desde los quince años. De hecho, llegué a Montjuic apenas cinco minutos antes de que el árbitro diera el pitido inicial. De aquel episodio ya escribí un post en su día, y que se puede leer clicando aquí.

Pero bueno, por lo menos en aquella ocasión llegué, no como hubiese pasado en esta, en la que el avión de Spanair de hoy martes (y bien que lo siento por los empleados) ya es seguro que no saldrá, lo cual, en caso de habernos clasificado para las semifinales contra el Athletic, me hubiese dejado con un cabreo de tres pares de coj…bueno, de narices. De ahí lo del mal menor, ya que si la eliminación copera ha sido un palazo tremendo para toda la afición perica en general (yo incluido), el no haber podido asistir al partido teniendo los billetes comprados ya hubiese sido algo que, particularmente, me habría repateado el alma.

4 comentarios:

Albert Olivé dijo...

A mi me ha afectado directamente. Era la primera vez que mi novia había comprado un billete de Spanair para volver a Madrid y atención, el más barato encontrado hasta la fecha. Pués nada, el sábado tuvimos que comprar uno de vueling, por más del doble del de Spanair. Lo de Spanair ya me lo ha devuelto Mastercard, pero la diferencia de precio del de Vueling dudo que la recupere, por si acaso ya hemos hecho la reclamación.
No obstante, me alegro de que no hayas tenido que cabrearte. Lo imagino y no lo quiero ni pensar.

Miquel dijo...

Lo de spanair vendiendo billetes una hora antes de cerrar, es de consejo de gusrdia ¡

Pérez Massó dijo...

Hoy, justo después de almorzar con Miquel, hablando con pericogranollers has salido en la conversación (nada malo eh, no te creas ¬¬).

Pues anda que no has tenido suerte con todo el meollo de Spanair...

PD: Me planteo muy seriamente lo de Ibiza. No hace falta ni decir que si te enteras de algo, te acuerdes de mí ;)

Emilio dijo...

Albert, en Ibiza se han duplicado de pronto los precios de algunos pasajes de avión. Vamos, los diarios de la isla ya han sacado comparativas, en las que se veía que era más barato el volar a Chicago o a Moscú que no a la península.

Miquel, una de mis hermanas hizo la prueba y, efectivamente, se seguían vendiendo billetes hasta casi el momento en el que se anunció la quiebra. ¡AHÍ, CON UN PAR!

Dani, ya me pitaban los oídos ya, no te creas.
P.D. Tu trabajaste de socorrista. Igual se podría mirar algo en ese aspecto para los meses de julio y agosto. Ya lo miro y te digo cosas. Eso sí, no estará muy bien pagado, pero te dan la comida y el alojamiento gratis. Además, seguro que ahí se liga mucho...ah no, que tienes novia. No he dicho nada ^_^